L'organe de la vue. Comment fonctionne l'œil humain?

May 13, 21
L'organe de la vue. Comment fonctionne l'œil humain?

Si existe un proceso tan cotidiano, como fascinante y complejo, es la visión. Esta complejidad procede precisamente del propio funcionamiento del ojo. Tanto es así, que durante mucho tiempo los postulados creacionistas sostuvieron que era imposible que se hubiera desarrollado mediante la selección natural.

Sin embargo, los estudios científicos sobre cómo funciona el ojo, realizados desde Darwin, han constatado que es producto de la evolución de los vertebrados y requirió de unos 100 millones de años para transformarse en el finísimo mecanismo para la visión que es hoy.

Por cierto, el desarrollo de la cámara fotográfica y de otras tecnologías modernas se debe principalmente al entendimiento de cómo funciona el ojo pues, en general, reproducen las partes del ojo o sus principios.

Este pequeño “aparato” blando y casi esférico, en el ser humano tiene 2,5 cm de diámetro, aproximadamente. Se encarga de recibir los rayos luminosos y a través de múltiples procesos, transformarlos en señales eléctricas nerviosas que son enviadas al cerebro para crearnos imágenes del entorno

Saber cómo funciona el ojo es conocer sus partes

El órgano de la vista está compuesto externamente por los párpados y el aparato lagrimal, que protegen el globo ocular manteniéndolo limpio y lubricado. Esto es esencial, pues asegura el buen funcionamiento del ojo y que la luz sea captada sin problemas. 

Los músculos oculares, también forman parte del órgano de la visión. Mantienen la posición de los ojos y permiten la visión binocular, necesaria para captar las tres dimensiones. 

El globo ocular, por su parte, es quien realiza la fijación de las imágenes. Posee diferentes estructuras anatómicas, con funciones diferenciadas, pero que actúan en conjunto. Siguiendo el recorrido que sigue la luz a través de él, veamos ahora la anatomía del ojo humano y las funciones que desempeñan sus partes.

La esclerótica y la córnea

La esclerótica es la membrana blanca más externa que rodea el globoocular, manteniendo su forma y protegiéndolo. Es densa, gruesa y resistente, rica en colágeno. A la esclerótica se sujetan los músculos oculares, que actúan simultáneamente, contribuyendo a la convergencia y enfoque de ambos ojos y ayudando a determinar distancia y tamaño.

La parte frontal de la esclerótica, llamada córnea, actúa como una primera lente y ayuda a enfocar. Es un tejido transparente que permite el paso de la luz en ese punto, mientras protege al cristalino y al iris. La córnea refracta la luz, convirtiendo los rayos paralelos en convergentes, derivándolos hacia la pupila. 

El iris y la pupila

El iris, que es la parte coloreada del ojo, está constituido por pigmentos (melanina) y fibras musculares en forma de disco. En su centro, se encuentra la pupila, ese punto negro que en realidad es una abertura que regula la cantidad de luz que pasa al cristalino. 

El iris determina en gran medida cómo funciona el ojo, pues actúa como un diafragma que controla el diámetro de la pupila, ajustando la cantidad de luz que pasa por el cristalino y finalmente llega a la retina. Gracias al iris, la pupila se dilata cuando baja luminosidad y se contra si es alta. Este proceso lo controla el cerebro de forma inconsciente

El cristalino y el cuerpo ciliar

El cristalino, ubicado en la capa media del ojo, constituye la segunda lente de nuestro globo ocular. Posee una alta concentración de proteínas, tiene forma biconvexa y es completamente transparente.  

Gracias a la acción de un músculo en forma de anillo, perteneciente al llamado cuerpo ciliar, el cristalino aumenta o disminuye su curvatura para cambiar su poder de refracción. Esto permite enfocar objetos a diferentes distancias, en un proceso se conoce como acomodación.

Aparte de manipular la tensión del cristalino, el cuerpo ciliar se encarga también de segregar un líquido llamado humor acuoso que oxigena y nutre estructuras como el cristalino y la córnea, además de mantener la presión sobre la córnea para mantener su forma convexa.

El humor vítreo

Luego del cristalino se encuentra un líquido gelatinoso, llamado humor vítreo, que constituye el 80% del volumen del globo ocular. Es el principal responsable de su forma esférica, dotando a la retina de una superficie amplia y uniforme para proyectar los rayos de luz y plasmar las imágenes de forma nítida. 

La retina

También llamada túnica neural, resulta esencial en cómo funciona el ojo. Es una fina membrana ubicada en la parte posterior del ojo donde incide la luz que previamente pasó corregida por las partes anteriores. Así, la retina funciona como un telón donde la imagen visual se proyecta de forma invertida.

La retina crea esta imagen gracias a millones de células organizadas en capas. Las células fotorreceptoras, llamadas conos y bastones, transforman los estímulos visuales en señales nerviosas. Por su distribución en la retina son responsables de que tengamos una mayor agudeza visual en la zona central de nuestro campo visual y menor en la periferia.

Los conos trabajan en condiciones de alta luminosidad y permiten captar los colores. Son de tres tipos, cada uno capaz de identificar una parte del espectro electromagnético correspondientes al azul, al rojo y al verde. Estas señales se mezclan en el cerebro obteniendo todos los colores que conocemos.

Los bastones o bastoncillos, por su parte, no distinguen los colores y trabajan en condiciones de escasa luz, pues son altamente sensibles a ella. 

El nervio óptico

La retina, en sus últimas capas, posee una red neuronal constituida por células bipolares y ganglionares. Estas últimas se unen en un punto posterior del ojo formando el nervio óptico. A través de él, se conducen al cerebro los impulsos nerviosos producto del estímulo visual. 

El proceso de la visión 

Comprendida su anatomía, podemos entender ahora cómo funciona el ojo humano, y por ende, cómo funciona la vista humana, con algo más de precisión.

Los rayos luminosos son reflejados por los objetos y acceden a nuestro ojo atravesando la córnea. La córnea corrige la dirección de los mismos, enviándolos a través de la pupila, que se dilata o se contrae según la luminosidad. 

Al atravesar la pupila, estos rayos son enfocados por el cristalino para precisarse con claridad sobre el fondo del ojo. El humor vítreo crea una cámara oscura óptima que genera las condiciones apropiadas para la retina, en las paredes internas del fondo.

En la retina se consolida una imagen invertida del exterior. Esta imagen se traduce en impulsos nerviosos que llegan al cerebro por intermedio del nervio óptico. Finalmente, a una alta velocidad y utilizando en ello una gran parte de su capacidad, el cerebro reúne y procesa esta información, dando vuelta a la imagen